Un QR no se lee con los ojos: confías a ciegas en a dónde te lleva. Por eso los estafadores los adoran. Aquí tienes cómo escanear sin caer y cómo proteger el QR de tu negocio.
El quishing es el phishing a través de códigos QR. En lugar de un enlace en un email, te ponen un QR. Como no puedes ver a simple vista a dónde apunta, lo escaneas confiado y acabas en una web falsa que te pide datos, una tarjeta o un pago.
Nuestro lector te enseña el destino del QR sin abrirlo, y puedes verificar el enlace aparte:
Lector de QR seguro Comprobar un enlaceSi usas carta con QR, alguien podría pegar un QR falso encima del tuyo. El cliente lo escanea creyendo que es tu carta, le estafan… y la mala experiencia te la llevas tú. Para evitarlo:
Por sí solo, escanear casi nunca hace daño. El riesgo está en lo que haces después: abrir la web, dar datos o pagar. Lo importante es ver el destino antes de actuar.
Muchos móviles muestran la URL al enfocar el QR antes de pulsar. También puedes usar un lector que te enseñe el destino primero, como el nuestro.
Revísalos a diario, usa soportes difíciles de manipular y que tu QR apunte a tu propio dominio para que el cliente reconozca tu marca.
Información orientativa de prevención. Si has sufrido un fraude, contacta con tu banco y con las autoridades.