No es solo una lista de platos: es tu mejor comercial. Ingeniería de menú y psicología de precios para empujar hacia lo que más margen te deja.
Antes de mover nada, necesitas saber cuánto te cuesta y cuánto te deja cada plato. Diseñar la carta sin escandallos es decorar a ciegas: puedes acabar dando protagonismo justo al plato que menos margen te da.
→ Calcula el coste y el margen de cada plato (gratis)Cruza dos cosas: lo que se vende (popularidad) y lo que te deja (margen). Te salen cuatro grupos:
La carta debe empujar hacia las estrellas y los enigmas, que son los que te interesan.
Una buena descripción sube el valor percibido (y lo que el cliente está dispuesto a pagar). "Croquetas" vende menos que "croquetas caseras de jamón ibérico, cremosas por dentro". Menciona el origen, la elaboración o lo casero, sin pasarte.
Demasiados platos abruman al cliente, complican tu cocina y disparan las mermas y el stock. Una carta más corta vende mejor, va más fina en cocina y desperdicia menos. Quita los "perros" sin pena.
Los precios suben, los proveedores cambian, las temporadas rotan. Una carta en papel se queda vieja y reimprimir cuesta. Una carta digital con QR la editas en segundos y nunca está desactualizada.
Calcula el margen de cada plato con los escandallos y publica tu carta con QR, lista para cambiar cuando quieras. Gratis para empezar.
Empezar con los escandallos →