Una sola contraseña débil o repetida puede abrirle a un atacante tu email, tu banco y tus redes. La buena noticia: protegerte es más fácil de lo que parece.
La mayoría de los robos de cuentas no son hackeos de película: son contraseñas repetidas que se filtraron en la brecha de otra web. El atacante prueba esa misma contraseña en tu email o tu banco… y entra. Por eso lo importante no es solo que la contraseña sea "difícil", sino que sea única en cada sitio.
Olvida lo de mezclar símbolos imposibles de recordar. Lo que de verdad importa es la longitud. Una frase de varias palabras al azar es fácil de recordar y muy difícil de romper.
Es la regla que más protege. Si reutilizas la misma en cinco sitios, una sola filtración te compromete los cinco. Como nadie recuerda 30 contraseñas distintas, la solución es un gestor de contraseñas: una app que las guarda cifradas y las rellena por ti. Solo tienes que recordar una (la del gestor).
La verificación en dos pasos (2FA) pide, además de la contraseña, un código del móvil. Aunque alguien tenga tu contraseña, sin ese código no entra. Actívala sí o sí en:
Mira si alguna contraseña tuya aparece en filtraciones conocidas (de forma privada) y genera una nueva fuerte al instante.
Comprobar mis contraseñas Más herramientas gratisHoy se recomienda cambiarlas cuando hay un motivo (una filtración, una sospecha), no por obligación cada mes. Lo clave es que sean largas, únicas y con verificación en dos pasos.
Sí, un buen gestor las guarda cifradas y es mucho más seguro que repetirlas o apuntarlas en papel. Protégelo con una contraseña maestra fuerte y verificación en dos pasos.
Puedes comprobarlo en servicios que cruzan tu dato con bases de filtraciones conocidas. El nuestro lo hace de forma privada, sin enviar tu contraseña completa.
Información orientativa de prevención. La comprobación de contraseñas se hace de forma privada en tu navegador.