Las cuentas de redes y WhatsApp de los negocios son un objetivo goloso: tienen seguidores, clientes y confianza. Así las secuestran y así las blindas.
Perder la cuenta de Instagram o el WhatsApp del negocio no es solo una molestia: el atacante escribe a tus clientes haciéndose pasar por ti, pide dinero o datos, y de paso te tira por tierra la reputación que tanto cuesta levantar. Lo bueno es que casi todos estos robos se evitan con dos o tres costumbres.
Comprueba los mensajes sospechosos y asegúrate de que tus contraseñas no estén filtradas:
Analizar un mensaje Guía de contraseñasLo ideal es que las redes del negocio no dependan de la cuenta personal de nadie y que el equipo sepa qué hacer ante un mensaje raro. Un protocolo simple de una hoja, pegado en la barra, evita más de un susto.
Crear un protocolo anti-fraude para tu equipo (gratis) →
Guía rápida: qué hacer si te han estafado o robado una cuenta →
Porque ese código es el de tu propia cuenta de WhatsApp o red social. Quien lo pide quiere entrar en tu cuenta. Nunca lo compartas, da igual quién lo pida.
Casi siempre es falso. Las redes no te piden la contraseña por mensaje. Si dudas, entra tú directamente a la app y mira si hay un aviso real dentro.
No. Se activa una vez en los ajustes de cada app y, a partir de ahí, aunque alguien tenga tu contraseña no podrá entrar sin el código de tu móvil.
Información orientativa de prevención. Si has sufrido un fraude, contacta con la plataforma y con las autoridades.