Los rangos reales que te quitan por cada comensal, si puedes cobrar por no presentarse y cómo llevar las reservas por WhatsApp. Con cifras, sin marcas y sin humo.
Buscas cuánto cuesta cada reserva en las plataformas y te encuentras precios que suenan a poco: "un par de euros por comensal". El problema es que ese "poco" se multiplica por cada persona que entra por la puerta, y justo el día que llenas es cuando más pagas. Aquí te enseñamos a ver el coste real con rangos verificados, te contamos si de verdad puedes cobrar por no presentarse y qué pasa con la opción más socorrida de todas: llevar las reservas por WhatsApp.
Vamos con las cifras. Según el plan que tengas contratado, los portales de reserva cobran entre 1,50 € y 4 € por comensal sentado (por cada cubierto confirmado). En los contratos con volumen mínimo, lo típico se sitúa en torno a 3-4 € por cubierto. No es una comisión sobre lo que gasta el cliente: es un fijo por cada persona que se sienta.
A eso se le suele añadir un segundo coste: los planes de visibilidad o promoción premium, que rondan entre 100 € y 350 € al mes según ciudad y categoría. Sin ellos, en zonas competitivas (grandes ciudades) la visibilidad orgánica dentro del portal cae, así que muchos locales acaban pagándolos casi a la fuerza.
Para que se vea en dinero de todo el año, estos son ejemplos orientativos publicados de lo que puede irse en comisiones según el volumen de reservas al mes:
| Unas 30 reservas al mes | ~3.600 €/año |
| Unas 80 reservas al mes | ~10.800 €/año |
| Unas 150 reservas al mes | ~25.200 €/año |
Cifras orientativas publicadas; el coste real depende del número de comensales por reserva, la ciudad, el volumen y el plan. Haz tus números con tu comisión real.
La cuenta es incómoda pero honesta: cuanto mejor te va, más pagas. Un fijo por comensal premia justo lo contrario de lo que quieres, que es llenar.
Hay una parte buena, y es la clave del ahorro: las reservas que entran por tu propia web o por el teléfono del local no soportan la comisión por cubierto de la plataforma. Cada mesa que reservan directamente contigo es una mesa que no le pagas a nadie. Canalizar reservas directas —tu enlace propio, tu web, tu teléfono— es la principal vía de ahorro frente a un portal que cobra por cada comensal.
No hace falta que renuncies a estar en internet: se trata de que la reserva entre por un canal tuyo. Si quieres ver cómo montar reservas propias con una cuota fija en vez de una comisión por persona, lo tienes desarrollado en la guía de reservas sin comisión.
Respuesta directa: en España sí se puede cobrar por un no-show (cuando el cliente reserva y no aparece), pero no siempre ni de cualquier manera. Para que ese cobro se sostenga, las fuentes de consumo apuntan a tres condiciones:
La base legal que citan las fuentes de consumo es la normativa de defensa del consumidor (RDL 1/2007), la Ley de Condiciones Generales de la Contratación (Ley 7/1998), la prohibición de cláusulas abusivas y la libertad de pactos del artículo 1255 del Código Civil.
Hay respaldo judicial: un juzgado de primera instancia de San Sebastián avaló a un restaurante que cobró 510 € (170 € por persona, tres comensales) por un no-show, al considerar el importe acorde con el precio medio del menú y una política clara e informada de antemano. Pero también hay controversia: asociaciones de consumidores como FACUA sostienen que muchos de estos cobros son desproporcionados y potencialmente abusivos si no se acredita un perjuicio real.
Y una aclaración importante sobre nuestra herramienta: esto es contenido informativo. Reservas de Campa&Go no cobra la señal ni el no-show de forma automática. Lo que sí hace es gestionar tus reservas sin comisión y dejarte los datos del cliente, que además te vienen bien si alguien no aparece o se va sin pagar. Si lo que quieres es que directamente pase menos, tienes las tácticas para reducir los no-shows; y si el cliente ya se ha ido sin pagar, mira qué puedes hacer con el simpa, el cliente que se va sin pagar.
Con un grupo grande la conversación es distinta: ahí sí es habitual acordar señal y menú cerrado antes de guardar la fecha, y todo eso se pacta por escrito al reservar, no el día de la comida. Cómo plantearlo sin espantar al cliente lo vemos en reservas de grupos grandes.
Seamos honestas: llevar las reservas por WhatsApp es lo primero que hace casi todo el mundo, y con razón. Es gratis, lo tiene todo el mundo instalado y, con poco volumen, sirve de sobra para empezar. Si recibes tres o cuatro reservas al día, no necesitas nada más.
El problema aparece cuando crece el volumen. WhatsApp no está pensado para gestionar mesas, y se nota:
Cuando llegas a ese punto, la evolución natural es un sistema propio de reservas sin comisión: evita esos fallos, te manda los recordatorios solos y te guarda los datos del cliente en tu casa, sin pagar por cada comensal. No es dejar WhatsApp: es que la reserva entre por un canal ordenado y tú respondas con tu enlace.
📅 La alternativa: reservas sin comisión Recibe reservas desde tu web, Instagram, Google o un QR, con recordatorios y los datos del cliente en tu casa. Cuota fija de 9,90 €/mes, sin comisión por comensal y sin permanencia. Ver las reservas de Campa&Go →Compara el coste real de las plataformas con una cuota fija sin comisión por persona, y quédate tú con los datos de tus clientes. Te lo contamos con números en la guía de reservas sin comisión.
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