El aforo máximo de tu local no sale de una tabla de internet: está escrito en tu licencia. Dónde encontrarlo, qué te juegas si te pasas y cómo controlarlo sin contar cabezas cada noche.
El aforo máximo es el número de personas que pueden estar a la vez dentro de tu local, contando clientes y personal. Y aquí va lo que muchas webs no te cuentan: no existe una cifra universal ni una fórmula estatal de "tantos metros por persona" que puedas aplicar tú mismo con una calculadora y quedarte tranquilo.
El aforo legal de tu local es el que figura en tu licencia de actividad o de apertura (o en la declaración responsable con su proyecto técnico, según cómo abrieras). Lo calcula el técnico que firma ese proyecto aplicando la normativa de seguridad contra incendios y las normas municipales y autonómicas de espectáculos públicos y actividades recreativas que tocan en tu caso. Por eso dos bares con los mismos metros pueden tener aforos distintos: influyen las salidas y su anchura, la distribución, si hay planta sótano, la terraza…
Además, muchas ordenanzas municipales y normativas autonómicas exigen exhibir el aforo en un cartel visible, normalmente cerca de la entrada. Si te falta, en dos minutos lo imprimes con nuestro generador de carteles para hostelería (gratis).
Depende de dónde tengas el local: las sanciones las fijan las leyes autonómicas de espectáculos públicos y actividades recreativas, y cada comunidad tiene la suya, con cuantías distintas. El patrón que se repite: superar el aforo se castiga más o menos según si el exceso supuso riesgo para las personas. Un exceso puntual sin riesgo suele quedar en falta leve; un local abarrotado en un evento, con salidas entorpecidas, escala a infracción grave o muy grave, con multas que pueden llegar a decenas de miles de euros e incluso la suspensión de la licencia o el cierre.
No te damos una cifra única porque no la hay: búscala en la ley de espectáculos de tu comunidad o pregunta a tu gestor. Lo que sí es universal: cualquier sanción sale más cara que decir "lo siento, estamos completos". El aforo es una más de las obligaciones legales de un bar, y de las que menos cuesta cumplir.
No necesitas tornos ni sensores. Necesitas tres costumbres:
Con las Reservas de Campa&Go tú decides cuántas mesas y comensales caben por franja y, cuando se llena, el sistema deja de aceptar reservas solo, con lista de espera que avisa al siguiente si alguien cancela. Sin comisión por comensal. 9,90 €/mes, 7 días gratis sin tarjeta. Eso sí, seamos claros: el aforo legal lo fija tu licencia y tu ayuntamiento; la herramienta te ayuda a no pasarte con las reservas, no sustituye al técnico.
Ver las Reservas de Campa&Go →Tu aforo está en tu licencia (búscalo hoy si no lo tienes localizado), el cartel visible te ahorra discusiones, y el día a día se controla con tres cosas: capacidad por zonas clara, reservas con tope por franja y puerta vigilada en eventos. Nada de esto cuesta dinero; pasarse de aforo, sí.
Mira cómo funciona el sistema de reservas: link propio, widget para tu web, recordatorios contra los no-shows y control de plazas por franja.
Cómo funcionan las reservas →