Qué porcentaje se queda quien te trae el pedido, cómo calcular la comisión de verdad y si a un bar pequeño le salen las cuentas. Con rangos, sin nombres y sin humo.
lo que cuesta de verdad montar una cocina solo para reparto →
Vender por internet suena bien hasta que ves cuánto se queda quien te trae el pedido. Antes de meterte en el reparto a domicilio, para un momento: conviene saber qué se llevan de verdad las apps de reparto, si a tu bar pequeño le salen las cuentas y qué alternativa tienes si prefieres quedarte tú con el cliente. Vamos por partes, con rangos y sin nombres.
Ese porcentaje no es un número fijo: se mueve según la plataforma, la ciudad, tu volumen y el plan que contrates. La regla general es que los planes con más permanencia suelen bajar el porcentaje, mientras que las condiciones básicas o de mucha demanda lo suben. En el extremo alto, no es raro encontrar acuerdos que superan el 30%: por eso el techo del rango no es exageración.
Hay una modalidad intermedia que conviene conocer: el servicio de solo captación, en el que la plataforma te trae el pedido pero tú repartes con tus propios medios. Ahí la comisión suele ser bastante más baja, en torno al 13%, porque no estás pagando la parte más cara, que es el repartidor.
Aquí está la trampa más habitual: fijarse solo en el porcentaje del titular. La comisión que de verdad pagas suele ser mayor, porque al porcentaje de cada pedido se le suman otras cosas:
Para no engañarte con el número bonito, calcula tu comisión efectiva, que es lo que de verdad te cuesta cada pedido:
Hagamos la cuenta con un pedido normalito. Pon un ticket de 20 € con una comisión de alrededor del 30%:
| Ticket del cliente | 20,00 € |
| Se lleva la plataforma (~30%) | −6,00 € |
| Te queda antes de producto y mano de obra | 14,00 € |
De esos 14 € todavía tienes que pagar la comida, el packaging y las horas de cocina. Con un pedido más grande, de 38 €, esa misma comisión del 30% se lleva unos 11,40 €.
Ahí está la clave: como los márgenes de la restauración suelen ser ajustados, a menudo de un dígito, una comisión así puede comerse el margen entero si el plato tiene poco recorrido o no aguanta bien el transporte. Un plato con buen margen y que viaja bien puede salirte a cuenta aunque pagues comisión; una ración delicada y con poco margen, casi seguro que no. Cruza el número de arriba con lo que te cuesta de verdad cada plato:
👨🍳 Antes de decidir, mira tu escandallo Calcula cuánto te cuesta cada plato y qué margen te deja, para saber si aguanta la comisión del delivery. Se puede probar gratis y sin registro. Ver los escandallos →La idea es sencilla: recibes los pedidos por tu web, un QR o el teléfono y WhatsApp y repartes con tus medios. Lo que ganas y lo que te toca cargar:
Aquí es donde encaja Campa&Go, y conviene decirlo claro: no somos una plataforma de delivery ni gestionamos repartidores. No te ponemos riders ni el seguro. Lo que te damos es el canal propio para recibir esos pedidos sin comisión de terceros y que el cliente sea tuyo:
📱 Tu carta con QR y web propia El cliente ve tus platos y te hace el pedido desde su móvil, en tu propio enlace, sin intermediarios ni comisión por pedido. Ver la carta con QR → 🧾 El pedido, como una venta más Ese pedido por web, teléfono o WhatsApp lo registras en el TPV igual que un ticket de barra: cuadra tu caja y tus números sin apps de por medio. Ver el TPV para tu bar →Si además tomas reservas, esa misma lógica de cuota fija y datos tuyos la tienes en reservas sin comisión por comensal, con el detalle del producto en la página de reservas.
Cuando montas tu propio canal —reservas o pedidos— aparece la pregunta del plantón. En España sí puedes cobrar por no presentarse o cancelar fuera de plazo, pero solo si se cumplen dos cosas: que informaste de la política de forma clara y previa al cliente al reservar, y que el importe es proporcional al daño real. Lo que no puedes hacer es cobrar por adelantado un servicio que no vas a prestar ni imponer una penalización desproporcionada: eso se considera cláusula abusiva según la normativa de consumo.
El error típico es poner un importe alto y automático. La Comunidad de Madrid llegó a multar con más de 10.000 € a un restaurante que cobraba 100 € automáticos por comensal a quien cancelaba con menos de un día de antelación: se consideró desproporcionado porque podía ganar más con la cancelación que prestando el servicio. Por eso no hay una cifra "estándar" correcta —ni el precio del menú, ni un porcentaje fijo—: el importe tiene que ser proporcional a tu caso.
El sector se protege, pero dentro de esos límites: según datos del sector, el no-show en España bajó al 3,3% en 2025, y una parte de los restaurantes ya pide datos bancarios como garantía o aplica prepago. Ahora bien, una aclaración honesta: Campa&Go no cobra el no-show de forma automática ni retiene señales ni depósitos con tarjeta; no somos una pasarela de penalizaciones ni asesor legal. Lo que sí te ayuda es a que la gente aparezca, con recordatorios y lista de espera. Las tácticas, en su guía:
📋 Guía: cómo reducir los no-shows en tu restaurante (recordatorios, lista de espera y más) →
La Suite de Campa&Go te da carta con QR, web propia, TPV y reservas para vender directo y quedarte con el cliente. No repartimos por ti, pero hacemos que el pedido sea tuyo de principio a fin. 9,90 €/mes, sin permanencia.
Ver el programa de gestión (la Suite) →