Qué funciones necesita una barra pequeña, qué te están cobrando de más, y cuánto debería costar un TPV honesto.
Elegir TPV para un bar pequeño es fácil de complicar. Te enseñan demos enormes, módulos de mil cosas y precios con letra pequeña, y acabas pagando por un sistema de restaurante de 200 cubiertos que tú no necesitas. Vamos a lo importante: qué hace falta de verdad en una barra, qué sobra, y cuánto debería costar.
Un TPV (Terminal Punto de Venta) es el programa con el que cobras, sacas los tickets y llevas la caja. En un bar pequeño, en el fondo te sirve para tres cosas: cobrar rápido, sacar tickets numerados sin huecos y sellados con un hash encadenado, y saber al cerrar cuánto has hecho. Todo lo demás está bien, pero eso es el corazón.
Si tu TPV hace bien esto, vas sobrado:
Esa es la trampa de los programas de siempre: están pensados para locales grandes, y a la barra pequeña le encajan a calzador, con un precio de barra grande.
Y si en tu bar no hay camareros porque estás tú solo detrás de la barra, la lista se acorta todavía más: lo tienes desarrollado en qué necesita el TPV de una barra de una sola persona y qué puedes dejar apagado.
Ese cierre de caja es solo la mitad del trabajo: el TPV te dice lo que ha entrado, pero el dinero físico hay que contarlo. Aquí tienes cómo hacer el arqueo de caja de un bar y cuadrar la caja sin descuadres.
No hay un número único, pero conviene mirar el coste real, no solo la cuota. Los TPV tradicionales suelen sumar tres cosas: cuota mensual + hardware + permanencia. Entre todo, la barra pequeña acaba pagando bastante al mes por cosas que no aprovecha. Antes de firmar con nadie, pásale estas 8 preguntas sobre permanencia, cuota de alta y letra pequeña: se hacen en cinco minutos y sacan el coste real.
Para un bar pequeño, no necesitas una caja registradora cara. Un TPV en la nube funciona en el móvil, la tablet o el ordenador que ya tienes; solo necesitas internet. Eso es menos dinero, menos cacharros que se estropean y menos depender de un técnico. Y hay otro ahorro escondido: el TPV es también tu comandero móvil para tomar nota en la mesa, sin pagar un aparato aparte. La cuenta comparada, con rangos y sin barrer para casa, está en tablet o caja registradora: qué cuesta cada una a 3 años. Y si ya has decidido que va en el móvil y lo que falta es elegir el aparato —batería, fundas, golpes, agua y si vale el móvil de cada camarero—, eso está en comandero móvil o tablet: qué aparato usar en el bar.
El TPV cuadra la caja, pero quien cobra la tarjeta es el datáfono: te contamos qué datáfono necesita de verdad un bar y qué comisiones son normales, y también cómo cobrar con Bizum en el bar con el nuevo Bizum Pay.
Sí. A partir de 2027, tu TPV tiene que ser compatible con VeriFactu (1 de enero de 2027 si tu negocio es una sociedad, 1 de julio de 2027 si eres autónomo). El consejo: si vas a cambiar de TPV ahora, que sea ya uno compatible, para no tener que cambiar otra vez dentro de un año.
Te explicamos VeriFactu para bares aquí, con las fechas correctas → Y si quieres saber tu fecha exacta en 30 segundos, usa el comprobador VeriFactu gratis.
Y si ya tienes TPV pero te frena más que te ayuda, tienes la guía de cómo cambiar de TPV sin parar el servicio ni perder tus datos.
Antes de decidirte por uno, hay una prueba de diez minutos que se puede hacer con cualquier TPV: sentar a alguien que no lo haya visto nunca y cronometrar hasta que cobre solo. Está explicada paso a paso en cuánto tarda un camarero nuevo en aprender a cobrar, con el baremo de tiempos que usamos nosotros.
Campa&Go es un TPV para bares y restaurantes pequeños, hecho por una hostelera para su propia barra. Cobra, sella cada ticket con un hash encadenado y lo numera sin huecos, te lleva la caja, exporta todo para Hacienda y tu gestoría, y funciona en el móvil que ya tienes. Sin cacharros caros y sin atarte.
14,90€/mes · sin permanencia · pruébalo gratis Probar el TPV →