Guía · Comparativa de costes

Tablet o caja registradora: qué cuesta cada una a 3 años

Las tres formas de cobrar en un negocio pequeño, con la cuenta hecha: desembolso, cuota, averías, cambios de ley y qué vale el aparato al final.

⚠️ Todas las cifras de esta guía son rangos orientativos, no presupuestos. Cambian por zona, por distribuidor y por lo que negocies: sirven para detectar un precio raro, nada más. Pide siempre el precio por escrito, con IVA, instalación y cuota, antes de firmar.

La pregunta suele llegar mal planteada. No es "¿caja registradora o tablet?", es "¿qué me va a costar cobrar en este bar los próximos tres años?". Lo caro casi nunca es lo que pagas el primer día: es la cuota que se renueva sola, la avería de un sábado y el aparato que se queda obsoleto cuando cambia la ley.

Comparamos las tres formas reales de cobrar, con sus rangos y sus pegas. Sin marcas y sin barrer para casa: la caja física gana en cosas importantes y lo vas a leer aquí.

Las tres formas de cobrar en un negocio pequeño

Las tres cobran. La diferencia está en dónde se te va el dinero y en qué pasa el día que algo se rompe o cambia la normativa.

1. La caja registradora de toda la vida

Si tu negocio vive de la terraza y de las mesas de fuera, ese punto no es un detalle: son pasos de más en cada servicio.

2. El sistema cerrado que instala un distribuidor

Ese circuito lo contamos entero en la guía del comandero para tomar nota desde el móvil.

Truco para comparar de verdad: pide el coste total a 36 meses, no la cuota. Alta + hardware + cuota × 36 + módulos + soporte. Un proveedor que no quiere darte ese número por escrito ya te está diciendo algo.

3. El TPV que va en el navegador de una tablet

Sobre las formas de contratar y qué significa de verdad no atarte, está la guía de TPV sin permanencia. Y ojo con lo importante: si falla internet, no cobras. De eso hablamos sin rodeos más abajo.

La cuenta a tres años, junta

Sumando los rangos de arriba, y recordando otra vez que son orientativos:

La caja registradora es imbatible en precio puro y el sistema cerrado es el que más cuesta a tres años. La tablet queda en medio, pero haciendo cosas que la caja no hace. La pregunta no es cuál es más barato, sino cuánto trabajo estás dispuesto a seguir haciendo a mano. El desglose de qué funciones necesita de verdad una barra está en qué necesita un TPV de bar pequeño y cuánto debería costar.

Lo que casi nadie suma: la tablet no es solo la tablet

Aquí es donde hacen trampa las comparativas, incluida mucha gente que vende software en la nube. Una tablet de barra necesita tres cosas más, y cuestan dinero:

Son 50 a 135 € más en la cuenta del primer día. Y un aviso: ese sitio fijo no debe estar pegado a la plancha ni al sol directo, porque el calor continuado no le sienta bien a ninguna batería.

Consejo de barra: elige el sitio de la tablet antes de comprarla. Un punto con enchufe, fuera de salpicaduras y donde se lea a contraluz. Si ese sitio no existe en tu local, la tablet no es tu opción.

Siendo justos: en qué gana la caja registradora

No todo va a favor de lo nuevo. Hay cosas en las que la caja de toda la vida es sencillamente mejor, y quien diga lo contrario te está vendiendo algo.

✅ Donde gana la caja física

  • No depende del wifi. Su enchufe y punto. Si el router se muere, ella sigue sumando y dando ticket.
  • Aguanta el trote. Chasis duro y teclas de plástico. Un golpe que revienta una tablet a ella la deja igual.
  • Cero cuota. Se paga una vez y no vuelve a pedirte dinero cada mes.
  • Se aprende en diez minutos y no le cambian los botones de sitio.
  • No se queda sin batería en mitad de un servicio.

❌ Donde se queda corta

  • No sabe de mesas ni de cuentas divididas ni de partir un plato.
  • No va a la terraza: la comanda vuelve a ser papel.
  • El cierre y los números se acaban pasando a mano a una hoja.
  • No manda comandas a cocina ni sabe quién cobró qué.
  • No se actualiza cuando cambia la normativa de facturación.

El trabajo de la columna derecha no desaparece: lo haces tú al cerrar. Mira cuánto rato te lleva a la semana y multiplícalo por 156 semanas: ahí está la comparación honesta. El cierre tiene su método: cómo hacer el arqueo de caja sin descuadres.

El wifi: el punto donde toca ser honesto

Nuestro TPV va en el navegador y necesita conexión a internet siempre. Si la conexión se cae, el TPV avisa y no deja cobrar hasta que vuelva. No hay nada que descargar ni configurar para empezar: se abre en el navegador de la tablet, el móvil o el ordenador. Lo decimos aquí, en la comparativa, y no en la letra pequeña.

Dos consecuencias. Una: si tu conexión es mala, ese es el problema a resolver primero; cómo montarlo bien, en el wifi del bar sin poner en riesgo tu caja. Y dos: si estás donde la cobertura es un milagro —un puesto de mercadillo, una caseta de feria, un sótano—, la caja registradora es más sensata que cualquier cosa en la nube. Es así.

Cuando cambia la ley: quién actualiza y quién te pasa la factura

El capítulo que decide muchas compras y casi nadie mira. VeriFactu es el cambio en los sistemas de facturación que llega el 1 de enero de 2027 para sociedades y el 1 de julio de 2027 para autónomos. El aparato que compres hoy tiene que seguir sirviendo.

Lo nuestro, con precisión: el TPV de Campa&Go se está preparando para VeriFactu y ya sella cada ticket con un hash encadenado y lo numera sin huecos, que es la parte que no se improvisa el último mes. Las fechas, en VeriFactu para bares y restaurantes. Y como depende de tu situación fiscal, coméntalo con tu gestor.

Dos cosas no cambian, elijas lo que elijas

El datáfono va aparte. Ninguna de las tres incluye el cobro con tarjeta: eso lo pone tu banco, con sus comisiones. Qué es normal pagar, en qué datáfono necesita un bar.

Y el IVA hay que configurarlo bien igual: 10 % en el local; 21 % para llevar, envasado y tabaco. Si está mal puesto, el disgusto llega en el trimestre: el IVA en hostelería y los errores típicos.

La lista para pedir precio por escrito

Da igual a quién pidas presupuesto: estas preguntas separan un precio real de un titular. Pídelo por correo.

Si vienes de otro sistema, el guion está en cambiar de TPV sin parar el servicio ni perder tus datos. Y si ya lo tienes decidido, el orden para dejarlo listo, en montar el TPV de tu bar en una tarde.

Qué encaja en cada caso

Caja registradora si vendes poco surtido, cobras siempre en el mismo sitio, no tienes mesas ni terraza y tu conexión es mala. Un quiosco, una caseta, un puesto de mercado.

Sistema cerrado si tienes varios puntos de cobro, mucho volumen y quieres un técnico con nombre y apellidos que venga al local. Cuesta más, y en un local grande a veces ese dinero compra tranquilidad.

TPV en el navegador si eres un bar pequeño con mesas o terraza, tienes internet decente y no quieres soltar dinero de golpe ni atarte a un contrato largo. Es donde la cuenta a tres años sale mejor frente al sistema cerrado.

Pruébalo sin comprar máquina

Campa&Go es un TPV hecho en Palma por una hostelera para su propia barra. Cobra en barra, mesas y para llevar, divide cuentas, sella cada ticket con un hash encadenado y numerado sin huecos, manda comandas a cocina y te cuadra el cierre de caja. Va en el navegador de la tablet, el móvil o el ordenador que ya tienes: te registras solo, sin que venga nadie a instalar nada. Necesita internet siempre.

7 días gratis sin tarjeta · después, cobrar y cuadrar la caja por 14,90 €/mes, IVA incluido y sin permanencia Probar el TPV →

Preguntas frecuentes

¿Qué sale más barato a tres años, una caja registradora o un TPV en tablet?
Si solo sumas y das ticket, la caja registradora es lo más barato: se paga una vez. Si tienes mesas, terraza o camareros se queda corta, y ese trabajo lo acabas haciendo tú al cerrar. Ahí el TPV en tablet suele salir bastante por debajo de un sistema cerrado.
¿Cuánto cuesta una caja registradora para un bar?
Orientativamente, una caja sencilla de barra se mueve en unos cientos de euros de una vez, y sube si lleva software de hostelería, cajón grande o programación del distribuidor. No son cifras exactas: pide el presupuesto por escrito, con IVA e instalación.
¿Y si se cae el wifi? ¿Cuál aguanta mejor?
Gana la caja registradora: su enchufe y punto, el router le da igual. El TPV de Campa&Go va en el navegador y necesita internet siempre; si la conexión se cae, el TPV avisa y no deja cobrar hasta que vuelva.
¿Sirve cualquier tablet Android para el TPV de un bar?
Vale cualquier tablet, móvil u ordenador con navegador actualizado y conexión estable: el TPV se abre en el navegador, sin descargar nada ni configurar un ordenador. Mira que la pantalla se lea a contraluz y suma al presupuesto la funda, el soporte fijo y el cargador.
¿Qué pasa cuando cambia la ley y hay que actualizar?
Una caja registradora vieja no se actualiza sola: o el fabricante saca versión para tu modelo o toca cambiar de aparato. Un sistema cerrado suele actualizarse, a veces con coste aparte. Un TPV que va en el navegador se actualiza para todos a la vez. Con VeriFactu el 1 de enero de 2027 para sociedades y el 1 de julio de 2027 para autónomos, pregunta por escrito qué hará cada proveedor.
Más para tu bar
TPV para bar pequeñoVeriFactu para baresMontarlo en una tardeDatáfono para barArqueo de caja
Sobre el TPV
🖨️ Imprimir tickets en impresora térmica
Las otras guías del TPV
Cuánto cuesta enseñarloSi estás tú solo en la barraSin instalar nada (y su límite)