Cuadrar la caja paso a paso, la hoja de arqueo para imprimir, a quién se le cobra el descuadre según la ley y cómo darte cuenta si te roban. Sin líos.
El arqueo de caja es esa media hora del cierre en la que cuentas el dinero y rezas para que cuadre. Bien hecho, deja de ser un mal rato: sabes exactamente lo que ha entrado, dónde se te escapa un euro y si el problema es un despiste o algo más serio. Aquí tienes el método completo, una hoja lista para imprimir y la respuesta honesta a la pregunta que más quema: cuando falta dinero, ¿quién lo paga?
El arqueo de caja es contar el efectivo que hay de verdad en el cajón y compararlo con lo que el TPV o los tickets dicen que debería haber. Si las dos cifras coinciden, la caja cuadra. Si no, tienes un descuadre: o te sobra dinero (sobrante) o te falta (faltante).
Los descuadres pequeños son normales: un cambio mal dado, una vuelta de más, una propina que se mezcla. Lo que importa no es que un día te bailen 40 céntimos, sino que se repita y que sepas de dónde sale. Y para eso hay que arquear con método, no a ojo.
El procedimiento es siempre el mismo, tenga el bar el TPV que tenga. Cinco pasos:
Un truco que ahorra muchos disgustos: arquea por turno, no solo al cerrar la noche. Si cuadras al cambio de turno, cuando aparezca un faltante sabrás en qué franja se produjo, en vez de tener que repartir la sospecha entre toda la plantilla. No es una obligación legal, es simple buena gestión.
Ojo también con las salidas de caja: si pagas a un proveedor en efectivo o sacas dinero del cajón, eso no es un faltante, es una salida. Anótala también o el arqueo no cuadrará nunca.
🧮 Que el arqueo lo haga el TPV El TPV de Campa&Go registra cada venta, cada anulación y cada salida de caja, y al cerrar te hace el arqueo ya cuadrado, separando efectivo de tarjeta y Bizum. Tú solo cuentas el cajón. Ver el TPV para bar →Si prefieres el papel, aquí tienes una hoja de arqueo lista para imprimir. Toca el botón, imprímela y déjala en la barra para el cierre. Tiene todo lo que necesitas: fondo de cambio, conteo por denominaciones y la diferencia final.
| Denominación | Nº | Importe |
|---|---|---|
| Billetes de 50 € / 20 € / 10 € / 5 € | ____ | ________ € |
| Monedas de 2 € / 1 € | ____ | ________ € |
| Monedas de 50 c / 20 c / 10 c | ____ | ________ € |
| Monedas de 5 c / 2 c / 1 c | ____ | ________ € |
| A · Total efectivo contado | ________ € | |
| B · (−) Fondo de cambio inicial | ________ € | |
| C · (−) Salidas de caja (pagos en efectivo) | ________ € | |
| D · Efectivo de ventas (A − B − C) | ________ € | |
| E · Ventas en efectivo según el TPV | ________ € | |
| Diferencia (D − E) → sobrante (+) / faltante (−) | ________ € | |
La ventaja de que el TPV te lo cuadre solo es que el dato de ventas en efectivo (la casilla E) no lo pones tú a mano: sale del propio sistema, sin poder maquillarlo. Así el descuadre es real.
¿Prefieres cuadrarla en el ordenador? Descarga gratis la plantilla de cierre de caja en Excel: cuenta por denominación, resta el fondo de cambio y te saca el descuadre sola.
Ojo a partir de noviembre de 2026: con el SDDR (el depósito por lata y botella) va a entrar y salir de tu caja dinero que no es tuyo: el depósito se cobra y se devuelve. Si tu arqueo no lo separa, tendrás descuadres fantasma cada semana.
Esta es la duda del millón, y la respuesta honesta sorprende a mucha gente: en España, por regla general, el descuadre no se le puede descontar del sueldo al trabajador por decisión del jefe. El faltante se considera riesgo del empresario, no del camarero.
No es una opinión: el Tribunal Supremo lo confirmó en la sentencia 345/2026, de 8 de abril, en un caso en el que una empresa obligaba al personal de taquilla a reponer de su bolsillo lo que faltaba. El Supremo dijo que los descuadres de caja son «riesgo empresarial» y no se pueden repercutir al trabajador, salvo que haya dolo o culpa demostrada. La lógica es el principio de que quien se lleva el beneficio del negocio también asume sus riesgos.
Además, el artículo 58.3 del Estatuto de los Trabajadores prohíbe expresamente las sanciones que consistan en «multa de haber», es decir, quitarle dinero del sueldo a alguien como castigo. Descontar un faltante por tu cuenta puede considerarse una retención indebida de salario, con la obligación de devolver lo descontado.
La única excepción es el quebranto de moneda: un complemento (de naturaleza extrasalarial) que compensa al trabajador que maneja efectivo por los errores normales de cobro y cambio. Solo si el trabajador cobra ese plus en nómina puede la empresa descontarle un faltante, y nunca por importe superior al del propio complemento. Se fija en el convenio colectivo y su cuantía varía de un sitio a otro (hay convenios de hostelería que ponían, por ejemplo, alrededor de 18 € al mes para la categoría de cajero, pero no es una cifra universal ni obligatoria); muchos bares pequeños ni lo tienen pactado.
Así que el consejo práctico es claro: no descuentes un descuadre del sueldo por tu cuenta. Revisa qué dice tu convenio, mira si hay quebranto de moneda pactado y, ante la duda, pregunta a tu gestor. Céntrate en prevenir, que es lo que sí está en tu mano.
⚖️ La cara laboral del descuadre Qué se puede y qué no con el sueldo de tu equipo, según el convenio de hostelería: complementos, descuentos y lo que la ley no deja tocar. Ver el convenio y los sueldos →Un descuadre suelto es un despiste. El problema es cuando siempre falta, y siempre en el mismo sitio. No se puede afirmar que alguien roba solo mirando la caja —eso lo decide un juez, no un TPV—, pero sí hay señales que conviene vigilar:
El control de verdad no es vigilar a nadie con lupa, es quitar los huecos por donde se escapa el dinero: que toda venta se marque en el TPV, arquear por turno y revisar el historial de anulaciones y de movimientos de caja. Cuando cada café, cada anulación y cada salida quedan registradas con su hora y su responsable, los descuadres dejan de ser un misterio y, muchas veces, dejan de aparecer.
Ahí es donde un TPV ayuda: no elimina el robo por arte de magia, pero deja rastro de todo, y ese rastro sirve tanto para detectar una anomalía como para prevenirla (cuando se sabe que queda registro, se marca todo). Si llegas a sospechar algo serio, guarda ese rastro y consúltalo con un abogado o tu gestor: el software aporta el registro, la valoración legal es cosa de un profesional.
Cada vez cobras menos en efectivo, y eso también reduce el descuadre: cuanto más pasa por el datáfono o por Bizum en el bar, menos dinero suelto se mueve en el cajón y menos margen hay para que algo se descuadre.
Y si el bar lo llevas tú solo, el arqueo cambia de sentido: no hay a quién preguntarle, así que es tu detector de errores. Lo cuenta la guía de TPV para una persona sola en la barra, con el cierre en tres pasos y las salidas de caja.
El TPV de Campa&Go registra cada venta, cada anulación y cada salida de caja, con arqueo por turno: al cerrar sabes cuánto efectivo debería haber y, si falta, en qué turno pasó. 14,90 €/mes, sin permanencia y con 7 días de prueba sin tarjeta.
Ver el TPV para bar →