La primera semana se aguanta con el equipo, la baja larga se cubre con el contrato de sustitución. Cómo hacer las dos cosas sin pisar el Estatuto de los Trabajadores, y qué te va a costar.
Martes, siete de la tarde, mensaje en el móvil: «me han dado la baja». Y el viernes tienes la terraza llena. Desde ese momento juegas dos partidos a la vez: aguantar el servicio esta semana y cubrir el puesto bien, sin apaños que acaben en sanción. Aquí van los dos, por orden. Y si tu problema previo es que no aparece ni un candidato, esa guerra tiene su propia guía: encontrar camareros.
Seamos honestos: el sustituto no va a estar detrás de la barra el jueves. En un bar pequeño, la primera semana la cubre el equipo que queda: turnos que se mueven, algún doblete y tú echando más horas que nadie. Reorganizar los turnos es legal — el cuadrante es tuyo — pero el Estatuto de los Trabajadores pone líneas que no se cruzan ni en semana de crisis:
Y todo ese baile queda retratado en el registro de jornada, que sigue siendo obligatorio a diario y se conserva cuatro años a disposición de la Inspección (art. 34.9 ET). Si la semana de apuros se convierte en jornadas infladas sin registrar, tu problema deja de ser la baja: el detalle de sanciones lo tienes en la guía del registro de jornada en hostelería.
⏱️ Los turnos movidos, con las horas claras Con el fichaje de Campa&Go cada uno marca entrada y salida en un toque y el informe mensual sale listo para Inspección. 3,90€/mes, sin permanencia. Ver el registro de jornada →¿Y un refuerzo de fuera para el finde? Existe, pero con contrato: el extra en B sale de 3.750 a 12.000 € por cada trabajador sin alta. Las vías legales del «extra» — indefinido a tiempo parcial, fijo discontinuo o temporal con causa — están explicadas con sus topes en la guía de contratos en hostelería.
Para cubrir la baja de verdad — semanas o meses — el contrato tiene nombre: contrato de sustitución (art. 15.3 ET, redacción del RD-ley 32/2021; el que antes se llamaba de interinidad). Es el contrato temporal pensado exactamente para esto: cubrir a una persona con derecho a reserva de puesto mientras dura su ausencia.
El mismo artículo da dos usos más, por si te cuadran: completar la jornada de alguien que la tiene reducida por causas legales o de convenio, y cubrir un puesto mientras haces el proceso de selección para ocuparlo definitivamente — este último con un máximo de tres meses (o el plazo menor que fije tu convenio) y sin poder firmar después otro contrato con el mismo objeto para ese puesto.
¿Y si la baja se alarga más de lo previsto, o el titular no vuelve? Ahí entran reglas de suspensión y extinción que dependen de cada caso: no lo resuelvas con una plantilla de internet, resuélvelo con tu gestor. Y si el desenlace es un despido, sus costes están en la guía de contratos.
La reforma dejó escrita una de las cosas más útiles para un bar: la prestación de servicios del sustituto puede iniciarse antes de que se produzca la ausencia de la persona sustituida, como máximo durante quince días (art. 15.3 ET). Es decir: titular y sustituto pueden coincidir trabajando hasta dos semanas, con los dos contratos vivos.
¿Para qué lo quieres? Para las ausencias que se ven venir: una operación programada, un permiso por nacimiento con fecha aproximada. Esos días de solape son oro en un bar: el titular enseña al nuevo la carta, las mesas, las manías de la cafetera y a los clientes de siempre. El primer día de ausencia real, el sustituto ya no es nuevo.
En la baja que llega de un día para otro, obviamente, no hay solape posible: para eso está el plan de la primera semana del punto 1.
Un sustituto cuesta lo que cuesta un camarero: no existe tarifa reducida por venir «de sustitución». Es decir, el sueldo de su categoría según las tablas de tu convenio provincial, con sus pagas y sus vacaciones en proporción, más las cuotas de empresa a la Seguridad Social. Antes de firmar, haz el número completo:
🧮 Lo que te costará el sustituto, con todo Calcula gratis el coste real de un empleado — sueldo, cuotas, pagas — y lo que representa sobre tus ventas. Calculadora de coste de empleado →Ten en cuenta que durante la baja puedes estar soportando dos costes a la vez: lo que te suponga la persona de baja mientras tanto — eso depende de la causa, de tu convenio y de cómo cotices, y es terreno de tu gestor — y el sueldo completo del sustituto. Por eso muchos bares aguantan la primera semana o dos con el equipo y solo firman la sustitución cuando la baja apunta a larga: el número manda.
Respuesta corta, y contra lo que a veces se oye en el gremio: por sustituir la baja médica común de un camarero no hay bonificación general de cuotas. Las bonificaciones de sustitución vigentes (RD-ley 1/2023, arts. 17 y 18, texto consolidado a julio de 2026) son de puntería fina:
Si alguien te promete «bonificación por cubrir la baja» sin preguntar la causa de la ausencia ni la edad y situación del sustituto, desconfía. Y aunque tu caso encaje de libro, confírmalo con tu gestor antes de contar con ese dinero en el número del punto 4.
Turnos movidos, dobletes y un sustituto recién llegado: justo la semana en la que el registro de jornada tiene que estar impecable. Con el fichaje de Campa&Go cada uno marca entrada y salida en un toque y el informe mensual sale listo para la Inspección. 3,90€/mes, sin permanencia.
Ver el registro de jornada →