⚠️ Guía orientativa, no asesoría legal ni laboral. El contrato, el alta y las cotizaciones exactas de tu caso, ciérralos siempre con tu gestoría.
El sueldo bruto no es lo que te cuesta
Cuando pactas un sueldo con tu primer camarero, ese número es su bruto: lo que aparece en su nómina antes de retenciones. Pero a ti te cuesta más, porque encima del bruto van los seguros sociales a cargo de la empresa: una parte de la cotización que pagas tú y que el trabajador ni ve en su nómina. Es la sorpresa clásica del primer empleado: se presupuesta el sueldo y se olvida todo lo que va encima.
Dos cosas más que conviene saber antes de poner un anuncio:
- El sueldo mínimo no lo eliges tú del todo. El convenio de hostelería de tu provincia marca los mínimos por categoría (camarero, ayudante, cocinero…), y puede estar por encima del SMI. Pídele a tu gestoría la tabla salarial vigente de tu provincia.
- El porcentaje exacto de cotización varía según el tipo de contrato y el año. No te fíes de cifras redondas leídas por ahí: haz el número con tus datos.
Para hacerte ese número en dos minutos tienes la calculadora de coste de empleado: metes el sueldo bruto y te desglosa el coste total anual para la empresa, con la Seguridad Social a tu cargo y provisiones. Es gratis, orientativa, y no sustituye a la gestoría: sirve para saber si puedes permitírtelo antes de comprometerte.
Lo innegociable antes de que pise la barra
Da igual que sea para todo el año o para seis fines de semana de agosto. Antes del primer día de trabajo tienen que estar hechas tres cosas:
- El alta en la Seguridad Social, ANTES de que empiece. No el mismo día "cuando pueda pasarse la gestoría", ni "cuando veamos que encaja": el alta debe ser previa al inicio del trabajo. No existe la excepción de "está a prueba": el periodo de prueba también va con alta y nómina. Es de los incumplimientos que más caros salen si aparece la Inspección o si la persona tiene un accidente el primer día.
- El contrato por escrito. En muchos casos (temporal, tiempo parcial, fijo discontinuo) el papel es obligatorio, y en todos te protege: horas, sueldo, categoría y periodo de prueba, negro sobre blanco. Los pactos "de palabra" siempre acaban recordándose distinto por cada parte.
- El registro de jornada desde el día 1. Es obligatorio para todo el que tenga personal, también para un refuerzo de dos semanas. Te contamos qué exige y cómo llevarlo sin papeleo en la guía del registro de jornada en hostelería; y si quieres resolverlo ya, con el fichaje de Campa&Go tu equipo ficha entrada y salida en un toque y tú descargas el informe mensual listo para la Inspección.
¿Qué contrato le hago?
Aquí es donde más se equivoca la gente que contrata por primera vez, porque la reforma laboral cambió las reglas y mucho de lo que "se hacía toda la vida" ya no vale:
- Para trabajo de temporada que se repite (cada verano, cada fin de semana de temporada alta) existe el fijo discontinuo: un contrato indefinido con periodos de actividad e inactividad. No firmas uno nuevo cada año: lo llamas cuando arranca la temporada.
- Los contratos temporales siguen existiendo, pero solo con causas concretas (por ejemplo, un aumento puntual e imprevisible de la actividad). Ya no se puede hacer "un temporal porque sí".
- El periodo de prueba existe y te da margen para rectificar, pero debe constar en el contrato y sus límites los marca tu convenio, no los eliges tú.
El tipo concreto, la duración y la letra del contrato, ciérralos con tu gestoría: es exactamente el tipo de decisión en la que 20 minutos de asesoría te ahorran un disgusto.
Haz el número antes de comprometerte
Con la calculadora de coste de empleado de Campa&Go metes el sueldo bruto y ves cuánto te cuesta de verdad al año, con la Seguridad Social a cargo de la empresa desglosada. Gratis y sin registro.
Calcular el coste real →
Que el refuerzo salga a cuenta
Contratar bien es la mitad; la otra mitad es que esas horas se conviertan en servicio y no en gente mirando la barra vacía un martes:
- Cuadra los turnos con lo que de verdad pasa en tu bar. El error típico del verano es pagar refuerzo todos los días cuando solo hace falta de jueves a domingo. Con el cuadrante de turnos planificas la semana con las horas de cada uno y repites la semana buena de un toque.
- Vigila cuánto de lo que facturas se va en sueldos. La calculadora de ratio de personal te dice qué parte de tu facturación se está yendo en nóminas y cuánto puedes gastar en sueldos sin comerte el margen. Hazla antes y después de contratar.
- Deja claro el reparto de propinas desde el día 1. Es la primera fuente de roces cuando pasas de trabajar solo a tener equipo. La calculadora de propinas reparte el bote entre camareros sin discusiones.
Y una última honesta: si después de hacer el número el refuerzo no te sale, no pasa nada por decir que no. Mejor un verano apretado que un otoño pagando una nómina que no se cubre.
Del número al día a día
La calculadora es gratis. Y el cuadrante de turnos, el ratio de personal y el resto viven en la Suite de Campa&Go: 9,90 €/mes, más de 20 herramientas, 7 días gratis sin tarjeta.
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