Tanto si vas a pedir financiación como si solo quieres saber si tu idea se sostiene, el plan es donde se ve antes de gastar un euro. Aquí tienes qué lleva, parte por parte, con un ejemplo.
Un plan de negocio es el documento donde ordenas tu idea y, sobre todo, los números: qué vas a vender, a quién, cuánto te cuesta abrir y mantener el local, y cuánto tienes que facturar para no perder dinero. No hace falta que sea largo; hace falta que sea honesto. Si los números no cuadran en el papel, no van a cuadrar en la barra.
No necesitas un documento de 40 páginas. Con estas ocho secciones, bien pensadas y con números reales, tienes un plan que sirve tanto para decidir tú como para enseñárselo a un banco o a una ayuda.
Bar de tapas pequeño, cifras inventadas para el ejemplo:
Si tu food cost medio es del 30%, de cada 100 € que vendes te quedan 70 € para cubrir esos gastos fijos. Entonces:
Por debajo de esos ~32 cubiertos diarios, pierdes dinero. Por encima, empiezas a ganar. Ese número es tu brújula.
La inversión que necesitas para abrir y las ventas que necesitas para no perder. Gratis y sin registro.
Calcular la inversión → Punto de equilibrio →El plan también tiene que contar con el papeleo, porque cuesta dinero y tiempo: licencia de actividad, alta de autónomo o sociedad, epígrafe del IAE, carné de manipulador, registro sanitario… Lo tienes resumido en licencias y trámites para abrir un bar y en las obligaciones legales de un bar.
La Suite de Campa&Go junta ventas, gastos, escandallos y personal y te dice cómo va tu negocio, sin hojas de cálculo. Para cuando el plan ya sea tu bar de verdad.
Ver la Suite → PreciosSí. Aunque no lo pida nadie, el plan es para ti: es donde descubres, antes de gastar, si la idea se sostiene con los números de tu local y tu zona. Hacerlo cuesta un par de tardes; equivocarte de local cuesta años.
La estructura de esta página ya te sirve de guion: las ocho secciones son las que te van a pedir en cualquier sitio. Para los números tienes nuestras plantillas gratis de hostelería (escandallo, caja, inventario) y las calculadoras de apertura y punto de equilibrio.
Con los datos a mano, un par de tardes. Lo que más cuesta es conseguir cifras reales: alquiler de la zona, precios de proveedores y una previsión de ventas prudente. Mejor tardar en el papel que en la barra.
Depende muchísimo del tipo de negocio, la zona y cómo lo lleves, así que desconfía de quien te dé una cifra cerrada. Lo que sí puedes hacer es calcular el tuyo: mira cómo saber si tu bar gana o pierde dinero con cuatro cuentas.
Varía según sea traspaso u obra nueva, el tamaño y el equipamiento. Lo mejor es sumarlo partida a partida con la guía de cuánto cuesta abrir un bar y la calculadora de apertura.